largininaviagrafemenina

Por Mariela Tesler, Directora de Isabellina.

www.isabellina.com.ar

Es una realidad que las mujeres somos fisiológicamente más lentas que los hombres para producir la respuesta sexual. Necesitamos unos 500 ml. de sangre llegando a nuestros genitales, mientras que los hombres necesitan sólo entre 70 a 90 ml. La llegada de la sangre produce la congestión pelviana en mujeres y la erección en hombres, y es por eso que es tan importante si queremos estar bien estimuladas y gozar al máximo la relación.

En las mujeres, el incremento del flujo de sangre hacia los tejidos, provoca un aumento en el tamaño de los labios mayores y de los menores, que puede llegar incluso a duplicar o triplicar su tamaño original. Por otro lado, la vulva cambia su color, mientras continúa la excitación y los labios se separan. Este cambio, sumado a la lubricación y dilatación vaginal (que llega a crecer hasta un 25% de su tamaño original), son los que favorecen la penetración y suavidad al momento de empuje, provocando que el acto sexual sea agradable.

Una vagina que no está lubricada lo suficiente, resultará en una penetración dolorosa, bloqueando la obtención del placer y dificultando, por consiguiente, el orgasmo. Por eso es muy importante que previo a la penetración, durante la fase de excitación, la mujer reciba el suficiente estimulo erótico para poder lubricar la vagina y lograr que esta se expanda y crezca para recibir al pene.

Lógicamente, para la excitación, se suman también situaciones externas a la piel: la realidad de la pareja, la historia de cada uno, los tabúes, mandatos familiares y sociales, la educación, y tantas otros factores del momento.

El cuerpo entero es un mapa erótico. Todos los estímulos sensoriales suman: caricias, besos, palabras al oído…

Si seguimos hablando desde el punto de vista fisiológico, el orgasmo se produce por las contracciones rítmicas de los músculos pélvicos (aproximadamente 7 u 8 contracciones cada 0,8 segundos). Para que el mismo se dispare, hace falta además un tiempo, ritmo y presión particular, y diferente para cada una.

Tanto para las mujeres que quieren potenciar las sensaciones, acelerar este proceso de estímulos, para mujeres poco sensibles, anorgásmicas o que quieren sentir más potentes sus orgasmos, te recomendamos el uso de lárginina.

La lárginina es un aminoácido que entre sus beneficios más destacados, funciona como vasodilatador. Interviene en la primera fase de la respuesta erectiva del clítoris y por acción de la enzima óxido-sintetasa se convierte en óxido nítrico, un gas vasodilatador que producirá el comienzo de este proceso.

Básicamente, lo que hace es que los vasos sanguíneos localizados en clítoris se dilaten mejorando el flujo sanguíneo hacia la zona genital propiciando la excitación. Favorece la lubricación natural y la sensibilidad en toda la zona. Un combo totalmente solicitados por todas..

Cinco tips del “viagra femenino”

1- Puedes encontrarlo en gel. Sólo dos o tres gotitas colocadas con un ligero masajes en clítoris y labios serán suficientes. Eso sí, colocalo cuando vayas a tener una relación o cuando vayas a continuar con la autoestimulacion, así verdaderamente podés disfrutar a pleno de las sensaciones orgásmicas.

2- Colócalo unos minutos antes del juego sexual. Como es un gel transparente, si no quieres contarle a tu pareja, podrás sorprenderlo con más rápidas y fuertes sensaciones. Él no notará el producto ya que no se ve… Solamente te notará mucho más estimulada, con deseo y lubricación natural.

3- Puedes también tenerlo listo bajo la almohada. Una vez que la previa esté avanzada, pedirle que te coloque jugando algunas gotitas con el masaje, que además irá estimulándote lentamente…

4- Para potenciar sus efectos, puedes sumar accesorios como pluma, antifaz o bandana. De esa forma cada sensación se verá potenciada y todo tu cuerpo se trasnformará en un mapa erótico.

5- Se retira con agua, es de venta libre e hipoalergénico.

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