lesbianas

1.- La indecisa. No hay nada más estresante que crearse ilusiones con alguien que tenga un pie dentro y otro fuera del armario; ¡sí, de ese!, del que tu ya has salido tras años de lucha contigo misma. Para ti, es como retroceder al siglo pasado cuando  andabas escondiéndote hasta de tus gestos. Por ellas, se comenzó a usar la expresión “no sabe qué coño quiere”.

2.- La mediastintas. Tu radar lésbico las localiza rápidamente en cualquier sarao, sólo que ellas andan medias disfrazadas de héteros para que el resto del mundo, no las reconozcan como verdaderas y enteras lesbianas. Por ello, llevan el pelo largo siempre recogido en una cola y dan absurdos brochazos femeninos a su atuendo. Les aseguro, que en la intimidad sacan su verdadero lado lésbico y hasta te pueden asustar.

3.- La gigoló. A estas, no les importa la edad, la raza, la religión, ni la orientación de las chicas con las que liguen; sólo quieren sumar pretendientas a su récord particular. Siempre  estarás en la duda si al ir sola, se fijó porque eras la última opción, eras un desafío, o su primera víctima de la noche. Su obsesión por el aspecto físico, les nubla las neuronas como para ver en ti su última conquista y centrarse.

4.- La doctorada. Con estas, tienes que tener mucho cuidado en tus conversaciones, porque lo saben todo sobre lesbianismo. Ellas mismas han elaborado un manual del comportamiento lésbico, osea, un doctorado en lesbianismo, y más te vale no hacer alguna crítica, porque serás el principal objetivo de sus elaboradas y largas charlas sobre cómo debe comportarse una verdadera lesbiana. Nunca verán, que cada una es como es y no hay manual que valga, que describa a cada quien.

5.- La noctámbula. Su única preocupación es estar al día en los garitos de ambiente donde pasará noche tras noche, y por eso, no podrás coincidir con ella más que en la oscuridad de las sábanas. En la noche la conociste y en la noche permanecerá por muchos esfuerzos matutinos que hagas. Tendrás que renunciar a hobbies diurnos, desayunos en la cama con la claridad del amanecer, pasear sola con el fresco de la mañana. Piénsatelo dos veces o creerás que tienes una vampira en tu casa.

6.- La internauta. El mejor consejo: deshazte del ordenador lo antes posible, porque ésta, se pasará la mayor parte del tiempo navegando por internet. Si algo quieres saber de sus cosas, métete en su muro de facebook, allí lograrás más que por los pasillos de casa.  Tendrás que renunciar a esos maravillosos momentos de mantener una conversación de horas en el sofá de casa. Sus amistades son todas cybernautas hasta que alguna red social le muestre la compatibilidad con otra, y te mande a paseo.

7.- La dependiente. Érase una sombra a una mujer pegada…, así comenzará tu historia de amor. Suplicarás tener un espacio libre donde respirar sin el agobio de sus preguntas o de sus persecuciones. No intentes hacer nada si no es a su lado, porque tarde o temprano te reprochará que no la quieres, que pasas de ella, que la abandonas hasta en la soledad de tu pensamiento. Tendrás que renunciar a tu independencia para contrarrestar la dependencia que genera la devoción que te profesa.

8.- La desesperada. Ni Marta Sánchez lo podría cantar más fuerte. Su desesperación por tener pareja, no le permitirá tan siquiera, conocerte a fondo. Dará igual que seas una asesina en serie (que sin duda, te cubrirá) o una enferma psiquiátrica (que tendrás los mejores cuidados), o las expectativas que tengas, a todo le dirá que si con tal de que permanezcas a su lado, aunque tengas broncas todos los días y tu paciencia se agote; hará lo imposible para convencerte que no encontrarás mujer más sumisa y obediente hasta rozar la humillación, indiscutiblemente, de esas de las que siempre has huido.

9.- La interesada. Éstas se te pegan como un imán desde que muestras las tarjetas de crédito, el coche que lleves, o la ropa de marca que uses. Lo material es su luz al final del túnel. Permanecerá a tu lado con halagos y zalamerías mientras tu bolsillo esté bien lleno pretendiendo que la cubras de atenciones materiales, y si no, tarde o temprano te cambiará por otra que mantenga sus caros antojos.

10.- La madre. Nunca aguantaste tanta imposición de tu propia madre, como para recibirlas de una pareja. Continuamente sacará a relucir ese instinto maternal que lleva impreso en sus exigencias, y si no te impones lo antes posible, tendrás una madre suplente deseosa de salir de ese banquillo desde el que controla todos tus pasos. Seguro que no querrás cometer algo parecido a un incesto.

11.- La infiel. Aunque conozcas de su propia boca su lado canalla con otras chicas y te prometa que contigo será diferente, no la creas, fíate de lo que dijeron las otras y no dudes que contigo hará lo mismo. La confianza es primordial en una relación y no puedes estar todo el tiempo alerta a las indiscreciones que consideras una verdadera ofensa a tus valores y principios.

12.- La controladora. Con éstas, tendrás que andarte con cuidado, porque podrás perder tu propia personalidad convirtiéndote en una marioneta de sus excentricidades. Si tanto deseas estar con ella, mejor redactas el manual de peticiones, para que no se te olvide ni un sólo punto o pensará que estas perdida. Si decides hacer algo sin ella, quítale el sonido a tu móvil o te volverá loca con tanto whatsapp, e incluso recaditos en las redes sociales para que el resto de chicas no duden que estás ocupada. Ten claro que se acabará el decidir por ti misma.

13.- La superficial. Si te preocupan bastante las apariencias o quizás presumir de ligar con mujeres atractivas e increíbles, estas te vienen como anillo al dedo. Son mujeres extremadamente guapas y muy femeninas, pero sólo son eso, pura fachada. No tienen temas de conversación interesante. Te aconsejo que te saques el carnet de socia del videoclub más cercano, porque te aseguro, que pasarás horas esperando a que se arregle, y la peli, servirá para hacer más llevadera, la desesperante espera.

 

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Un comentario.

  1. guest dice:

    wow muy bueno jajaja ^^

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