Ilustración de Olivia Hardy

San Valentín era una fecha gratamente señalada hasta que las lesbianas adoptamos connotaciones de culebrón a la hora de expresar nuestro amor… o romperlo!

 Desde hace unas cuantas décadas el Día de Los Enamorados se ha incorporado a nuestras vidas, aunque un hecho trágico marcó particularmente el 14 de febrero del año 1929: gangsters de Chicago se cargaron a otra peña mafiosa en la llamada  “Matanza de San Valentín”… que comparadas con algunas truculentas anécdotas de rupturas lesbianas, más “sangre” he visto correr…!

 ¿Qué esperabas que sucediese si te enamoras siempre del mismo tipo de mujer y todas las anteriores terminaron –en mayor o menor medida- como el Rosario de la Aurora? Lo tuyo SI que tiene delito!

 Románticas hasta el punto de caramelo nos enamoramos de su personalidad, de su autenticidad; y al cabo de unos años, y quedándonos tan dignas, descubrimos que sus manías no nos hacen tanta gracia y deseamos tener más tiempo para nosotras.

Comenzarán los cambios sutiles: corte de pelo (un clásico), depilación cuidada y los horarios se convierten en una incógnita. La lista incluirá nuevas amistades en redes sociales y llamados/SMS que casualmente olvida comentar contigo. Final anunciado.

 Si Facebook fuese una persona de carne y hueso, sería el gangster que apretó el gatillo y se cargó varios corazones.

 Como no tenemos punto intermedio, nos aislamos al enamorarnos creando un submundo de dos (o 3, al incorporar mascota) y cuando nos separamos sacamos a relucir las mierdecillas de cada una… pero ahora en Facebook!

 Nos falta tiempo para poner “soltera” en nuestro estado, saliendo desesperadamente a la pesca poniendo comentarios jocosos, como si la ruptura no fuera con nosotras y que estamos listas para entrar en acción. Las hay que ponen “sutilmente” a parir a su ex, para justificar sus propias cagadas o contándole a quien quiera (o no) escuchar lo zorra que fue, es y seguirá siendo… como si así le cerrásemos las puertas a futuras conquistas… inocentita, mía… no sabes que el ambiente bollo siempre está sediento de carne fresca, aunque sea repetida?

 Las venganzas facebookceras tienen varias ramificaciones: 1- dejarla a propósito como “amiga” para que vea lo bien que te la pasas cada vez que te etiquetan en una foto, pasando por los mensajes ligones y las respuestas en tu muro, hasta “gustarte” las frases del tipo “Hay personas que valen la pena y otras que DAN PENA”… toma indirecta!; 2- todo lo contrario: quitarla de todo tu ciber-mundo, bloquearla en el messenger, quitar todas las imágenes donde esté ella… tantos años juntas y ni una huella que quede en el caché de Google; 3- las más bestias, crear un grupo en el Face: “Yo tampoco trago a ….”. En el último grupo conozco a varias que lo pensaron, pero no hubo valor, las leyes no son muy comprensivas con los ataques de estrógenos…

 Facebook, al igual que Jack ‘Machine Gun’ McGurn (el pistolero de la Matanza de San Valentín), se carga a todo lo que halla a su paso… excepto a quien se buscaba como víctima.

– Os recuerdo que en el hecho histórico el objetivo era asesinar al capo enemigo de Al Capone, quien también traficaba alcohol durante la “Ley Seca” y se salvó por llegar tarde a la reunión-

 Utilizamos la red social para olvidar, he intentándolo la recordamos; la borramos de nuestra ciber-vida y notamos su falta igual; buscamos ligar casi lo-que-sea… y terminamos moqueando ante el polvo consumado…

No te preocupes, al final siempre cae algo bueno… porque Facebook no mata, y además, “me gusta”.

Escrito por: María Pía

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Categorías: CMB-2011, Cuenta-Les, Febrero

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